Escultura de pequeño formato en bronce que representa una figura femenina fusionada con una postura animal, recogida y protectora. La silueta compacta, con extremidades plegadas y forma cerrada, evoca la posición de una rana, sugiriendo un gesto de repliegue, recogimiento y protección interior. La obra mantiene el carácter figurativo esencial en Espona, sintetizando forma humana y animal en una sola entidad simbólica.
El tratamiento de superficies es pulido y continuo, y la obra juega con el contraste de luces en sus volúmenes cóncavos y convexos, generando una tensión delicada entre lo íntimo y lo expresivo.
Se inscribe dentro de la etapa en la que Espona desarrolla una escultura de síntesis emocional y formal, con acentos simbólicos. «Mujer Ranita» puede entenderse como una metáfora de la mujer que, replegada sobre sí misma, guarda fuerza latente. Pese a su tamaño, la obra transmite una energía densa y silenciosa.