Esta escultura celebra la figura femenina desde una visión simbólica y orgánica. La obra se despliega en un gesto de expansión y vitalidad, como una flor que se abre. El cuerpo, sólido y armónico, se construye mediante formas curvas y sugerentes que evocan sensualidad y fertilidad. La estilización de la figura y la rotundidad de sus volúmenes le confieren una singular fuerza escultórica. Mujer en Flor encarna el poder natural y esencial de la feminidad mediante un lenguaje plástico directo y poético.
La obra se ha exhibido en exposiciones y forma parte de la colección permanente de la Sala Diógenes. Está firmada y fechada por Vicente de Espona en 1987, año en el que el artista manifestó una especial satisfacción por el resultado de la pieza. El equilibrio entre lo simbólico y lo anatómico, unido al acabado de la pátina, refuerza su carácter emblemático dentro del repertorio del autor. La contemplación desde diferentes ángulos permite descubrir la riqueza y complejidad de su lenguaje tridimensional.